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Madera, una oportunidad para construir mejor

19 de diciembre de 2025

Javiera Olate González

Vicepresidenta Biobío Madera y presidenta de la Comisión Métodos Modernos de Construcción de la CChC Los Ángeles

 

El sector de la construcción vive un momento desafiante. La baja inversión pública y la incertidumbre económica han tensionado a las empresas del rubro, especialmente a las pequeñas y medianas. Sin embargo, este momento no debe detenernos; al contrario, debemos abrir la posibilidad concreta hacia la transformación de la forma en que construimos y avanzar hacia procesos más eficientes, modernos y sostenibles.

En una región como la nuestra, donde se concentra gran parte de la base forestal y productiva del país, la madera surge como un aliado estratégico para impulsar ese cambio. Su uso, integrado a métodos modernos de construcción, permite una transición real desde prácticas tradicionales hacia sistemas planificados, controlados e industrializados.

La industrialización de la construcción con madera como material principal, permite procesos más ordenados, con menos incertidumbres y con mejor desempeño de la obra en plazos y calidad. Nuestra región cuenta con condiciones únicas para dar este salto: industria forestal consolidada, manufactura instalada, empresas que ya fabrican componentes y un ecosistema académico dispuesto a incorporar formación especializada.  Pero aún existen brechas que debemos abordar con decisión: falta de estandarización, dificultades para acceder a tecnología, baja sistematización de datos y planificación que habilitan la adopción de prácticas avanzadas.

Un catastro reciente de la CChC Los Ángeles reveló que, aunque las empresas valoran los beneficios de modernizar sus procesos, su nivel de implementación sigue siendo intermedio o bajo. Precisamente este resultado abre un punto de partida prometedor: existe la necesidad y también la voluntad de avanzar.

Otro desafío importante es cultural. Persisten dudas sobre la madera en temas como durabilidad, comportamiento frente al fuego o resistencia estructural.  Son preocupaciones comprensibles, pero que hoy cuentan con respuestas técnicas, normativas, ensayos y diseños que garantizan seguridad y desempeño. La evidencia local e internacional es clara: cuando se diseña y ejecuta correctamente, la madera ofrece resultados altamente competitivos.  Buen ejemplo de ello es el prototipo de vivienda social rural impulsado por Corfo y la UdeC, que demostró que una casa en madera puede tener mejor estándar térmico, ejecutarse en menos tiempo y cumplir con los requisitos de calidad.

Avanzar hacia una construcción moderna también implica ampliar las oportunidades laborales.  Los procesos industrializados facilitan la incorporación de mujeres al sector, al mismo tiempo que atraen a nuevas generaciones interesadas en roles técnicos y profesionales, promoviendo entornos más formales y especializados. Y para que este cambio ocurra, es fundamental fortalecer la formación articulando liceos TP, institutos y universidades; actualizar perfiles formativos y ofrecer capacitación a las pymes que buscan dar el salto hacia modelos industrializados.

El Programa Estratégico Regional Biobío Madera ha logrado reunir al sector forestal, la construcción, la academia y el Estado en torno a una mirada común de la cadena de valor, desde el bosque hasta la obra, demostrando que la colaboración con un propósito claro beneficia no solo a la industria, sino también a las familias y al territorio. Y es justamente ahí donde la madera deja de ser un simple material para convertirse en una oportunidad real de construir mejor: con más calidad, menos impacto ambiental y un mayor desarrollo para nuestra región y el país.